Cada recorrido en bici es una aventura diferente.
Ayer que iba de regreso en mi bici nueva me emparejó un audi con un conductor ya de edad para felicitarme y comentarme:
Señor: ¡Felicidades Chavo! Muy bien.
Yo: Gracias, pero ¿porqué?
Señor: Qué bueno que le eches ganas a la bici. A mi también me gusta rodar los fines de semana.
Yo: ¡Qué padre! Es un buen ejercicio.
Señor: Nos juntamos casi todos los fines. Mi hijo también nos acompaña. Somos varios.
Camionero por detrás, pitando para acelerar el paso pues ya se había puesto en verde.
Señor: ¡Felicidades! Nos vemos.
Yo: Adiós.
Unas diez cuadras adelante nos volvemos a topar y me hace las señas para pararme.
Señor: Fíjate, yo a mi edad y con una operación ya de corazón abierto y le sigo echando ganas.
Señalando mi bici.
Me gustaría verte en la montaña. Allá si es difícil. Hay veces que recorremos 30 kms.
Demostrando mi elevado ego.
Yo: Ah, claro que si, cuando quiera. También tengo mi bici de montaña.
Señor: Si, mi hijo estudió en el ITESO y… do keep_talking while 3_semáforos = bla_blah_blah, return 1_tarjeta_de_presentación ;
Terminando con una frase como ésta:
“En México hace falta gente como tú. Gente viva, gente que lucha, gente que sabe lo que quiere. Y sobre todo que no los hagan cambiar de opinión como cambiar de hoja. Necesitamos gobernantes así”.
Abel: Cuídate Richard.
No cabe duda que cada quien encuentra sus respuestas de la vida, en la vida misma.
R!Tch_*