El espiral de la vida.
Definitivamente en la vida se recorren espirales, no círculos que cierran en ningún lado. Todas las cosas que nos pasan son como lo mismo del pasado, pero en versión diferente. Por ejemplo, a los 15 años empezamos a tener relaciones más interpersonales con los amig@s y nos empezamos a identificar con ellos por razones o circunstancias comunes, tales como rebeldía, mismas diversiones. Nos utilizamos los unos a los otros para seguir creciendo. A los veinti-tantos comenzamos a tener ese mismo de relaciones interpersonales con personas más ad-hoc a nuestra forma de ser. Talvez ya no buscamos el desmadre, sino el equilibrio. De ahí la evolución de ir de antro o salir a una reunión y/o cenar.
Claro cada quien habla como le va en la feria. Pero aún así yo pienso que todo en la vida es lo mismo con colores diferentes. Sólo cambias de nombres de los actores, pero el protagonista es el mismo, aunque evolucionado. Reaccionas casi igual a como reaccionabas en el pasado, pero vas adquiriendo más conciencia de lo que puede sucederte en el futuro.
Por eso mismo hay que disfrutar cada momento de ese espiral. Un día estas abajo, blue. Otro día estas arriba y feliz.
Puedo decir, querido lector, que en estos momentos me encuentro en un momento de estabilidad, después de haber pasado por una cuesta, por la que ya había pasado antes, sólo de diferente color.
Lo mismo me pasó con la bici. Había un momento en el que no me gustaban las subidas, se me hacían pesadas y no quería rodar caminos que tuvieran cuesta arriba. Ahora los disfruto, por que sé que después de esa subida, viene terreno plano o tal vez una bajada. Y esto, es algo que también va a pasar.
Te mando un abrazo de mi parte,
R!Tch_*